Empate con sabor a poco en el Monumental y el nuevo horizonte europeo de Messi

La Scaloneta tuvo que transpirar más de la cuenta en un Monumental que pasó de la expectativa al nerviosismo. En un encuentro chivo por la fecha 16 de las Eliminatorias Sudamericanas, la Selección Argentina rescató un punto ante Colombia tras igualar 1 a 1. El planteo de la visita surtió efecto temprano: Luis Díaz, con una genialidad individual, rompió el cero y dejó en evidencia las dificultades del conjunto local para generar juego cuando el marcador le es adverso. Argentina intentaba, pero no encontraba los caminos, y la jerarquía de los Cafeteros amenazaba con arruinar la fiesta en Núñez.

La expulsión de Enzo y el golpe de timón de Scaloni

El panorama se oscureció promediando el segundo tiempo. Una jugada desafortunada terminó con Enzo Fernández viendo la tarjeta roja tras un choque imprudente contra Castaño, dejando a la Albiceleste con diez hombres en un momento crítico. Sin embargo, Lionel Scaloni decidió patear el tablero con una decisión que sorprendió a propios y ajenos: la salida de Lionel Messi. El capitán dejó su lugar a Exequiel Palacios, buscando un equilibrio que permitiera sostener el mediocampo pese a la inferioridad numérica, mientras que el ingreso de Thiago Almada terminaría siendo la llave del partido.

El desahogo de Almada y un cierre para el infarto

Cuando la derrota parecía sellada, apareció la magia del pibe Almada. A los 36 minutos del complemento, el volante encaró por derecha, se sacó de encima la marca y metió un zapatazo bajo, pegado al palo, que dejó sin chances al arquero Mier. El Monumental explotó, pero el sufrimiento no terminó ahí. Sobre la hora, el palo salvó a la Argentina tras un cabezazo bombeado de Richard Ríos que pudo haber sido el nocaut definitivo. Con este resultado, el equipo nacional se mantiene firme en lo más alto de la tabla con 35 puntos, mientras que Colombia deberá seguir remando para asegurar su pasaje al Mundial.

Más allá del verde césped: Messi apuesta por el fútbol catalán

Mientras la atención estaba puesta en las Eliminatorias, se confirmó una noticia que sacudió el mundo de los negocios deportivos. Lionel Messi, el astro del Inter Miami, expandió su presencia en el fútbol europeo al adquirir el UE Cornellà. El club catalán, fundado en 1951 y con sede en Cornellà de Llobregat, confirmó oficialmente el traspaso a manos del capitán argentino. La institución, que compite actualmente en la Tercera Federación, se integra así al portfolio de inversiones de Messi, quien busca dejar una huella estructural en el fútbol que lo vio crecer.

Una apuesta estratégica por el semillero

La compra del Cornellà no es un movimiento al azar. Ubicado en una zona clave cerca de Barcelona, el club es reconocido por su prolífica cantera y su capacidad para captar jóvenes promesas. La intención detrás de esta adquisición es profesionalizar aún más las operaciones, mejorar las instalaciones del Estadi Palamós Costa Brava y crear puentes directos para el desarrollo de talentos. Para Messi, este paso representa un compromiso a largo plazo con la formación de futbolistas, utilizando su red de contactos y su experiencia para potenciar un club con arraigo comunitario y proyección internacional.

Panorama actual de las Eliminatorias Sudamericanas

Tras esta jornada de emociones fuertes, la tabla de posiciones refleja la paridad del certamen:

Argentina lidera cómodamente con 35 unidades, seguida por Ecuador y Brasil con 25. Un escalón más abajo se ubican Uruguay y Paraguay con 24 puntos, mientras que Colombia se queda con 22. En la zona baja, Venezuela suma 18, Bolivia 17, y cierran la lista Perú con 12 y Chile con apenas 10 unidades. La paridad absoluta en la zona media promete un cierre de clasificación no apto para cardíacos.