El pase a octavos asegurado y el plan de River para traer a Bono

El triunfo en el Monumental frente a Independiente del Valle trajo alivio y muchas certezas. River Plate ya está en los octavos de final de la Copa Libertadores y se adueñó definitivamente del primer puesto del Grupo B. El equipo de Marcelo Gallardo alcanzó las 11 unidades y mira a todos desde arriba, inalcanzable de cara a la jornada de cierre. La pelea fuerte, sin embargo, quedó en la parte baja de la tabla, porque el segundo boleto a la próxima fase está al rojo vivo y todavía quedan tres equipos con chances de clasificar.

Definición para el infarto por el segundo lugar Universitario corre con ventaja en esta carrera. Los peruanos marchan segundos con siete puntos tras cinco partidos jugados y tienen un desafío bravísimo por delante: visitar al Millonario en Buenos Aires. Si logran ganar, se meten directamente en los octavos. Un poco más atrás asoma Independiente del Valle con cinco unidades. Los ecuatorianos van a cerrar la fase de grupos jugando de locales contra Barcelona, que por ahora suma cuatro puntos. El cruce entre ellos va a ser decisivo. El que se lleve el triunfo sigue con vida en el torneo, siempre y cuando River haga su trabajo y supere a Universitario. El premio consuelo tampoco es menor para el que termine tercero en el grupo, ya que accederá a jugar el repechaje de octavos de final de la Copa Sudamericana frente a uno de los segundos de ese certamen.

El arco del futuro y el factor Bounou Con la tranquilidad del deber cumplido en el plano internacional, en Núñez ya empiezan a diagramar el plantel a futuro. Las miradas están puestas bajo los tres palos. Franco Armani, ya con 39 años y actualmente marginado por una lesión, dejó su lugar de forma temporal en manos del juvenil Santiago Beltrán. A mediados de año se espera una charla clave entre el arquero campeón del mundo y la dirigencia para definir qué va a pasar con su futuro en el club. Ante este panorama, Coudet marcó a Yassine Bounou como su objetivo principal para el mercado de pases de mitad de año. El periodista Hernán Castillo no anduvo con vueltas al hablar del tema en Love Stream. Contó que la idea es contactar al marroquí después del Mundial 2026. “Sé que van a hablar con Bono tras la Copa del Mundo. Que venga es otra historia, pero River lo va a llamar para ver si le interesa”, aseguró.

Números inalcanzables contra el peso del corazón Bajar este sueño a la realidad financiera es muy complicado. El arquero llegó al Al-Hilal en agosto de 2023 por una transferencia de 21 millones de euros. Actualmente percibe unos 10,2 millones de euros al año, una cifra que los reportes ubican en unos 850.000 pesos argentinos mensuales. Estos montos escapan totalmente a los sueldos habituales del fútbol argentino y representan la traba más grande para cualquier acuerdo. Para colmo, Bono acaba de renovar su contrato con el club saudita hasta 2028, lo que obligaría a River a tener que negociar la compra de su pase.

La pasión por la banda roja ¿Por qué entonces la dirigencia se ilusiona con una movida tan compleja? La respuesta la dio el propio jugador. Sus números en la cancha son brillantes, apenas recibió 24 goles en 36 partidos esta temporada, promediando menos de un tanto por encuentro, pero lo que realmente empuja esta historia es su fanatismo. En una nota con Infobae en 2023, el arquero de 34 años fue contundente sobre sus sentimientos. Dijo que le encantaría jugar ahí algún día, que ama el clima de la cancha y lo que cantan los hinchas. Ese amor nació con su primera camiseta de fútbol, un regalo de su papá con los colores de la selección argentina. Bounou le puso Ariel a su perro por su ídolo de la infancia, el Burrito Ortega, se fue a Japón en 2015 para ver la final del Mundial de Clubes contra el Barcelona y también estuvo en la tribuna en la histórica definición de la Libertadores en Madrid durante 2018. Hace poco, charlando con el youtuber Ezzequiel, repasó sus tres grandes metas: ganar un título con Marruecos, seguir rindiendo en el Al-Hilal y jugar en el fútbol argentino. Todavía falta para que termine el Mundial 2026, pero el teléfono en Núñez ya está preparado para hacer esa llamada.