La siesta de la polémica: Berterame minimiza al Inter mientras los gigantes de Europa marcan el terreno
Mientras el mundo del fútbol se paralizaba frente a las pantallas para atestiguar la final de la Champions League 2025, un evento que, pese a la contundencia del 5-0 del PSG, mantuvo a la audiencia cautiva hasta el último minuto, en Monterrey se vivía una situación insólita. La atención en México estaba puesta especialmente en el desempeño del Inter de Milán, próximo rival de Rayados en el Mundial de Clubes. Sin embargo, Germán Berterame, el delantero argentino que pronto deberá verse las caras también con River Plate, optó por una desconexión que le costó cara ante la opinión pública.
Declaraciones que encendieron la mecha
“La verdad, vi el resultado. Preferí dormir siesta que mirar la final”, soltó con total soltura el ex jugador de San Lorenzo tras bajar la ventanilla de su auto ante la prensa. Aunque intentó suavizar el exabrupto aclarando que luego vio el resumen y reconociendo que el cruce con los italianos es un partido para “disfrutarlo y ganarlo”, el daño ya estaba hecho. A escasas dos semanas del debut en el certamen FIFA, la hinchada de Rayados interpretó sus palabras como una falta de profesionalismo y una subestimación alarmante hacia el rival del martes 17.
La relación entre el cordobés y la tribuna no pasa por su mejor momento. Pese a que sus números bajo la dirección de Martín Demichelis fueron notables —22 goles en 41 partidos—, la gente no olvida su expulsión infantil en el clásico contra Tigres, un error que precipitó la derrota cuando tenían el partido controlado. Ahora, con la llegada del español Domenec Torrent al banco, el futuro de Berterame es una incógnita y se habla de una posible salida en este mercado. Por lo pronto, deberá validarse en el amistoso ante Xolos si quiere mantener la titularidad en la gira por Estados Unidos.
El Inter no está para siestas
Lo irónico de la postura de Berterame es que, si hubiese prestado atención al presente del fútbol europeo, sabría que subestimar al Inter de Milán es un error garrafal. El conjunto nerazzurro ha experimentado una mejora sustancial bajo el mando de Cristian Chivu. En el ranking de poder actual, el Inter escala posiciones y se consolida con una ventaja sólida sobre el Milan de cara a la recta final de la temporada 2025-26. Se les viene un duelo clave ante la Juventus en San Siro, una prueba de fuego para demostrar si están para pelear en los grandes escenarios, justo lo que Berterame decidió ignorar.
Los gigantes que dominan el Viejo Continente
Mientras en Monterrey se debate sobre la actitud de su delantero, en Europa la jerarquía se marca a fuego. El Arsenal de Mikel Arteta se planta, indiscutiblemente, como el mejor equipo de la temporada. Con un paso perfecto en la fase de liga y seis puntos de ventaja en la Premier, los Gunners ya apuntan los cañones a la final de la EFL Cup contra el Manchester City. Parece que, finalmente, esta será su temporada para levantar trofeos.
El único que parece capaz de discutirle la hegemonía es el Bayern Múnich. El equipo de Vincent Kompany lidera la Bundesliga con holgura sobre el Dortmund, impulsado por un Harry Kane en estado de gracia —38 goles en 33 partidos— y el desequilibrio de Luis Díaz. Ganar la Champions sería la consagración definitiva para este plantel y para el artillero inglés.
Recuperación y dudas entre los históricos
Por otro lado, el PSG confirma que su 5-0 en la final mencionada no fue casualidad. Los parisinos han vuelto a su mejor versión, liderando la Ligue 1 y aplastando al Olympique de Marsella con otro 5-0 el fin de semana. Al igual que el Barcelona, que lidera La Liga y ya se metió en semifinales de Copa del Rey, ambos equipos parecen alcanzar su pico de rendimiento en el momento justo.
No se puede decir lo mismo del Manchester City de Pep Guardiola. La inconsistencia se ha apoderado de los Citizens, que han perdido ese aura de invencibilidad de años anteriores. Son capaces de ganarle a cualquiera, pero también de perder puntos insólitos, lo cual genera incertidumbre sobre el futuro de Pep en el banco.
Renovación en la Casa Blanca y el fin de un ciclo
El Real Madrid, ahora bajo la batuta de Álvaro Arbeloa, muestra una cara renovada pero aún no termina de convencer. Pesan todavía los efectos del mal arranque con Xabi Alonso, aunque tener a Kylian Mbappé —con 38 goles en 31 encuentros— siempre es garantía de competencia.
Más complicada es la situación en la vereda de enfrente. En el Atlético de Madrid se respira un aire de fin de ciclo para la era Simeone. Hay demasiada confusión institucional y un recambio constante de jugadores que impide la estabilidad, aunque la llegada de Ademola Lookman, quien ya marcó en su debut ante el Betis, ofrece una luz de esperanza. Mientras tanto, en Inglaterra, el Chelsea de Liam Rosenior repunta y acecha los puestos de vanguardia, a diferencia de un Liverpool que se desdibuja y ya no figura entre la élite europea de esta campaña.